Sabra Dios... (Alvaro Carrillo)
“Sabrá Dios
si tú me quieres o me engañas;
como no adivino seguiré pensando
que me quieres solamente a mí”
Alvaro Carrillo Alarcón nació en Cacahuatepec, Oaxaca, el 2 de diciembre de 1921, y es el autor de esta bella canción “Sabra Dios” y la mítica “Sabor a mi”
“Si negarás tu presencia
en mi vivir bastaría con abrazarte y conversar,
tanta vida yo te dí que por fuerzas llevas ya sabor a mí.”
Yoshiro Hiroishi, cancionista de fama indiscutible entre el público japonés, grabó Sabor a mí, canción con la que Alvaro Carrillo obtuvo el triunfo definitivo. Es así que cuando Yoshiro Hiroishi visitó la ciudad de México, localizó al oaxaqueño que actuaba en un centro nocturno de la ciudad, se vistió a la usanza tradicional japonesa, fue al lugar antes mencionado y se presentó en el escenario con su guitarra y cantó Sabor a mí con éxito inusitado. Esta canción dio vuelta al mundo, fue grabada en México, Francia, Bélgica, Grecia, Austria, Inglaterra, Italia, Holanda, España, Estados Unidos, etc. Es responsable también de la famosa chilena “Pinotepa”.
Su última actuación en público con el estilo personal que lo caracterizó, fue en el Cardini Internacional de Ciudad Juárez, Chihuahua. Compuso más de 300 canciones e intervino en varios programas de radio, televisión, teatro de revista y centros nocturnos durante 15 años. Entre sus principales intérpretes tenemos a Pepe Jara, Trío Los Santos, Trío Los Duendes y Linda Arce.
Falleció en forma trágica el 3 de abril de 1969 y fue velado junto con su esposa Ana María Inchaústegui en el Teatro de los Compositores, para luego ser sepultado en el Panteón Jardín de la ciudad de México.
Escuchando: Los Tres Ases
Un miserable comentario :( ]
del.icio.us Estrella este post
Entradas relacionadas:
Han escrito 1 comentarios de «Sabra Dios... (Alvaro Carrillo)»
zarate
Viernes 19 de octubre, 2007 18:38.-
No solo esas,.. El Andariego, Luz de luna, Amor mio.. Chiingon ese señor, en el zocalo de Pinotepa Nacional, me dio tristeza ver un busto de el demasiado abandonado y nadie le toma importancia,...


